miércoles, 29 de abril de 2015

COMENTARIO: LAS HILANDERAS de VELÁZQUEZ

Continuamos subiendo los comentarios sobre Velázquez.

Las Hilanderas – Diego Velázquez .



Biografia:

Diego Rodríguez de Silva y Velázquez nacido en Sevilla, bautizado el 6 de junio 1599 y fallecido en Madrid el 6 de agosto de 1660, conocido como Diego Velázquez, fue un pintor barroco considerado uno de los máximos exponentes de la pintura española y maestro de la pintura universal.
Pasó sus primeros años en Sevilla, donde desarrolló un estilo naturalista de iluminación tenebrista, por influencia de Caravaggio y sus seguidores. A los 24 años se trasladó a Madrid, donde fue nombrado pintor del rey Felipe IV y cuatro años después fue ascendido a pintor de cámara. En su última década su estilo se hizo más esquemático y abocetado en la pincelada, alcanzando un dominio extraordinario de la luz, consiguiendo plasmar la perspectiva atmosférica como uno de sus grandes logros.

Análisis y comentario de la obra:

La obra que vamos a comentar es un óleo sobre lienzo, perteneciente al estilo Barroco, pintado por Diego Velázquez titulado La Fábula de Aracne, pero conocido popularmente como Las Hilanderas, creado hacia 1657 para don Pedro de Arce, montero Real. Sus dimensiones (220x289cm) fueron ampliadas en el alto y en el ancho tras haber sufrido daños en el incendio de 1734 en el Alcázar. Hoy podemos verlo en el Museo del Prado.

La composición es compleja y se realiza en varios planos superpuestos. En un primer plano observamos a 5 hilanderas, preparadas para una jornada de trabajo con lana en la Real Fábrica de Tapices de Santa Isabel, mientras que en el fondo apreciamos a otras 3 mujeres contemplando el trabajo final, el tapiz, que sería el resultado del concurso entre Atenea y Aracne, representa el rapto de Europa, tejido, según Ovidio, por Aracne. A la izquierda dos de ellas conversan a la par que manejan la rueca, la cual crea una sensación de movimiento al no poder apreciar los radios debido a su gran velocidad, algo que se debe al uso magistral de Velázquez de la perspectiva aérea, que distorsiona los contornos y los difumina, logrando captar el espacio que arropa entorno a las figuras. 


A la derecha se aprecian otras tres hilanderas en diferentes posturas encargadas de hacer ovillos y cardar la lana, lo cual nos indica que hay una actitud de realismo en esta escena cotidiana, como si fuera una foto que capta un instante y crea sensación de movimiento, a la vez que introduce elementos de anécdota como iluminación del brazo de una de las hilanderas que parece que nos obliga a mirar en un primer momento a su persona para acto seguido ir a la parte opuesta del lienzo, indicando la línea compositiva del lienzo. 

En el fondo, en una estancia más elevada e iluminada a la anterior aparecen 3 mujeres observando el tapiz que cuelga de la pared ya finalizado y que nos cuenta “la fábula de Aracne”. La fábula cuenta en una de sus vertientes que Aracne era una de las mejores tejedoras de Grecia pero muy orgullosa y que su maestría se comparaba a la de la diosa Atenea y le lanza un reto a la diosa que esta acepta. Atenea ganó el reto y Aracne se sintió tan humillada que intentó quitarse la vida, pero la olímpica se apiado de ella, aunque como castigo a su vanidad la convirtió en araña para que tejiera de por vida. Otra vertiente dice que es la propia Atenea la que pierde el reto contra Aracne y su prepotencia la llevó a convertirla en araña. Se aprecia dentro del tapiz a la diosa vestida con su armadura de guerra, mientras que en la tejedora se aprecia un vestido tradicional griego a punto de recibir su castigo divino. Este juego del cuadro dentro del cuadro, ya apareció en otras obras del autor, como Cristo en casa de Marta y María, donde una escena cotidiana enmascara un tema más profundo, en este caso mitológico, en aquel, religioso.


La técnica utilizada por el autor es una pincelada suelta, pero también con pinceladas finas y diluidas muy bien definida para el espectador en ciertas partes del cuadro, como en la de Atenea, que a pesar de estar alejada de la visión principal, se puede observar los detalles de la armadura entre otros, además del uso mayoritariamente de tonos ocres, tierra y óxidos para distinguir bien las partes del cuadro, principalmente porque el autor recrea dos ambientes distintos dentro de la misma obra, el primero la realización manual y la sencillez de la actividad artesanal, para terminar en un segundo plano con la contemplación estética de la obra finalizada. Puede ser que esta obra aluda al ennoblecimiento del arte de la pintura, en la misma línea de Las Meninas.

Para terminar debemos decir que esta obra es la última obra que crea el artista y pertenece al último periodo en que su pintura es más esquemática, con complejas composiciones y llegando a un extraordinario y detallado manejo de la luz es una de las obras cumbre de Velázquez, así como de la pintura del barroco y de la historia del arte universal por su detallismo, trabajo del color, manejo de la perspectiva aérea y el juego de luces entre otras que hacen que el espectador parezca que está dentro del taller viendo trabajar a las mujeres, característica compartida con el barroco general, que busca la complicidad del espectador, creando escenografías teatrales. Además debido a la técnica diluida se anticipa al Impresionismo, por esa sensación de figuras borrosas.


FUENTES CONSULTADAS PARA EL COMENTARIO:
Apuntes de clase.
Biografía: https://es.wikipedia.org/wiki/Diego_Vel%C3%A1zquez
Tema: https://es.wikipedia.org/wiki/Diego_Vel%C3%A1zquez

Autor: FERNANDO SANTAMARTA, alumno 2º Bachillerato D, curso 2014-2015

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